Una pregunta muy trillada y que todos los niños y adolescentes se hacen en algún momento de sus vidas, ¿qué quiero ser cuando sea grande?
La respuesta de la mayoría de los niños es, algunos quieren ser médicos, otros bomberos, enfermeras, bastuteras, cajeras de supermercado y un sin número de oficios que los niños ven como el empleo de sus sueños.
Al pasar los años y al ganar madurez y mayor conciencia de la vida y del mundo, llega la etapa en la vida de todo ser humano en el que busca dentro de su ser qué es lo que va a ser el resto de su vida; muchas veces pasamos por una crisis existencial porque realmente no sabemos qué hacer con nuestras vidas, qué estudiar en la universidad, qué queremos ser.
La conclusión de muchos o de pocos es hacer o querer estudiar lo que más los apasionó en la escuela...unos diran que quieren ser músicos, otros pintor y una cantidad de profesiones que a los ojos de nuestros padres no son carreras con bases y que nos llevarán al fracaso profesional.
Por eso nos dan su maravilloso consejo de estudiar carreras seguras como medicina, derecho, arquitectura, administración, ingenierias...carreras que a sus ojos son una red de seguridad para que el futuro de sus hijos sea espléndido. Pero no se ponen a pensar si realmente es lo que ellos quieren hacer, y nosotros, seres inmaduros y sin la suficiente fuerza para llevarles la contraria seguimos sus consejos. No digo que seguirlos esté mal, pero esa insistencia pone una presión en cada uno de nosotros y muchas veces basados en eso tomamos las decisiones que posiblemente no nos van a hacer más feliz.
Esta pregunta me la hice dos años antes de salir del colegio, qué quiero ser cuando sea grande, y mi respuesta fue no se...me puse a investigar todas las carreras posibles para descubrir cuál encajaba conmigo. Al final descubrí la que realmente me apasionaba, la que llenaba mis expectativas y me iba a hacer sentir completa; yo quería estudiar Traducción...mi familia y amigos inmediatamente saltaron a decir, "pero eso es una carrera?, en qué vas a trabajar?, traducción paga muy poco, mejor estudia algo fuerte antes de estudiar eso". Esto y un sin número de cosas oí de diferentes personas muy cercanas a mí. Fue tanta la presión y la insistencia de que estudiara una carrera "fuerte"; que pensara en traducción como una carrera complementaria a la carrera que decidiera estudiar, pero lo que no se dieron cuenta fue q la carrera que había decidido estudiar era traducción y lo que viniera después era para complementarla.
Al final tomé la decisión de estudiar derecho, pero sólo por complacer a mi familia, que sintieran que estaba estudiando algo fuerte, como ellos querían. Ahora en tercer año y casi por finalizar la carrera se que no me gusta y que no quiero ejercer; que apenas obtenga mi título voy a estudiar lo que siempre he querido y q a pesar de estos 3 años de estudios, cambios en mi vida y otras distracciones se ha mantenido muy fuerte.
Mi consejo para todos los chicos q no saben qué estudiar es, sigan sus sueños, lo que ustedes sientan que los hará felices. Hay que empezar por ahí...ser nosotros y estar bien con tu yo interno, de esa forma se llega al éxito porque cuando uno hace lo que uno ama no importan los obstaculos uno lucha hasta el final. No existen carreras fuertes ni carreras débiles, no se dejen engañar por ese cuento, sean ustedes y atrévanse a hacer lo que ustedes sienten.